Introducción
Siempre hay que considerar que un barco bien
armado, con la puesta a punto correcta y todo bien prolijo,
no sólo nos otorgará una buena velocidad sino
que, aún más importante, nos liberará
de toda la idea vinculada con el barco y su rendimiento
y nos dejará tranquilos con la mente libre para pensar
en la táctica de la regata.
Armado
de la vela
Comenzamos armando la vela en un lugar plano, limpio y seco.
Primero hay que colocar el mástil y botavara en posición
correcta, con el contra pasado y con buenas.
Colocamos la vela encima y la armamos desde arriba, desde
el puño de driza, (tope donde va la veleta). Los puños
se arman con matafiones de 4mm pasados de forma doble, es
decir, con dos vueltas y un nudo llano. Un pequeño
truco para poner el puño de driza y retenida: el cabo,
al salir del mástil debemos cruzarlo para que no raspe
contra el borde del agujero y no se gaste.
Armamos la bolsa, y los matafiones, los del mástil
deben ir dobles y los de la bolsa (pujámen) pueden
ir simples, pero siempre es bueno hacerles un nudo llano más
un “candadito” extra: medio ballestrinque después
del llano.
Todos
los nudos y regules quedan del lado de buenas para que sea
más fácil en el agua regularlos. Si tenemos
que bajar la vela para ajustar algo ya sabemos de qué
lado estarán todos los nudos.
Puños
de driza y amura: estos puños son los que sujetan la
vela al mástil, se regulan de acuerdo al viento cazándolos
más si sopla más fuerte y filándolos
un poquito si hay calma para que la vela pase suavemente de
un lado a otro. Con mucha calma es mejor filarlos un poquito
de tal forma que la vela quede separada unos 5mm del mástil,
puede ser más tambien.
Retenida: la retenida es el cabito que sale del puño
de driza hacia abajo y se ocupa de retener la vela para que
no suba al cazar el pico. Hay que regularlo muy bien ya que
este cabo maneja la posición de la vela verticalmente.
En general se intenta usar la vela lo más arriba posible
pero sin pasar la marca reglamentaria.
Puño
de amura – botavara. Este puño tiene que estar
filado cerca del límite de 10mm, debe ser firme ya
que maneja la tensión del gratil.
Puño
de escota: Este puño también se usa al máximo
10mm, mucho cuidado con viento porque sufre bastante tensión
y suele estirarse, controlarlo bien.
Matafiones
del mástil: deben ser finitos y con buen agarre, es
decir, que el nudo llano no se corra y permita un regule bien
fino. Tienen que ir con doble vuelta. El cazado de los matafiones
depende del viento. Con mucho viento irán cazaditos
para que la vela no se separe del mástil al navegar.
Con calma bastante sueltos para lograr una pequeña
separación del gratil con el mástil al navegar.
Matafiones
de la bolsa (pujámen): estos van siempre al máximo
de filado permitido, 10mm. Pueden ir con vuelta doble o simples,
pero hay que controlarlos bien antes de salir a navegar ya
que son de difícil regule. El último matafión,
al lado del puño de escota, puede ir por afuera del
cabo de la bolsa para que pase mejor la vela al virar.
Posición
del mástil (caída)
La caída del mástil hay que encontrarla navegando
mucho y probando ya que no es igual para cada chico, ni siquiera
depende tanto del peso sino más de la forma de navegar
de cada uno.
Se mide desde el tope del mástil hasta el botazo de
popa en crujía, se usa una cinta métrica común.
Una medida básica puede ser 2,82 m y la variación
está entre 2,80 para los más livianos y 2,86
para los más pesados. Al apopar el barco orza un poquito
más pero pierde empuje y al aproar a la inversa.
Ajuste
del vang y pico
Una vez en el agua hay que regular vang y pico de acuerdo
a las condiciones de viento. Se caza un poquito el pico, luego
el vang y luego nuevamente el pico. Con poco viento se intenta
usar un vang más bien suelto, que funcione, que arme
la vela pero sin mucha tensión para no cerrar la baluma.
Con más de 10 nudos ya se empieza a cazar bastante
el vang, usando la escota para hacerlo.
Ajuste
del contra
El contra es el que trae más dolores de cabeza. Con
este cabito logramos regular la tensión del gratil
y la forma en la que trabaja el vang.
En medidas generales con más viento tensamos más
el gratil (sacamos vueltas al contra) y con menos viento aflojamos
la tensión del gratil (damos vueltas al contra).
Un efecto secundario a este regule es la baluma. Al cazar
el contra estamos cerrando la baluma así que hay que
tener mucho cuidado con el uso de la escota si elegimos este
regule. Si el contra está suelto, el gratil con tensión
y la baluma abierta así que podemos usar la escota
un poquito más cazada, no hay problemas de cerrar mucho
la baluma.
Con
mucho viento es todo un tema… pero será para
la próxima.
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